El Pozo

Seguí caminando, con pasos cortos, para que las zapatillas golpearan muchas veces en cada paseo. Debe haber sido entonces que recordé que mañana cumplo cuarenta años. Nunca me hubiera podido imaginar así los cuarenta años, solo y entre la mugre, encerrado en la pieza. Pero esto no me dejó melancólico. Nada más que una sensación de curiosidad por la vida y un poco de admiración por su habilidad para desconcertar siempre. Ni siquiera tengo tabaco. No tengo tabaco, no tengo tabaco. Esto que escribo son mis memorias. Porque un hombre debe escribir la historia de su vida al llegar a los cuarenta años, sobre todo si le sucedieron cosas interesantes. Lo leí no sé dónde. Encontré un lápiz y un montón de proclamas abajo de la cama de Lázaro, y ahora se me importa poco de todo, de la mugre y el calor y los infelices del patio. Es cierto que no sé escribir, pero escribo de mí mismo.

EL POZO de Juan Carlos Onetti

 

Aunque yo te regalé una edición de El Pozo, me devolviste tu ejemplar de La Vida Breve y en la primera pagina escribiste: “Jamas tú y siempre yo, nuestro nunca igual a siempre pero al revés”. Fue la última vez que te vi, en el segundo tendido de sombra, whiskys secos y manos frías. Me pareció raro el gesto y trate de investigar, me pediste espacio para no confundir el rumbo. Además ya no querías fumar ni dar explicaciones. Pasaron semanas para que yo terminara mi investigación sobre qué pasaba contigo. En unas horas recordaré que odiabas mi cara triste y amabas mi cara de loca cuando reía con mi divorcio. ¿Qué puedo hacer? Desde que te conozco estoy cada día más loca. No estoy lista para leer el obituario, ni los epitafios, regresar al tendido, la soledad, ni dormir, no puedo dormir, estoy olvidando, solo puedo recordar tus manos, será porque con las manos decimos Adiós.

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WHEN FEMININITY IS CODE FOR FEELINGS ON FAILURE, MOTHERHOOD, AND FLIGHTLESS BIRDS

Next to the “Birds” listing on Wikipedia is the term Aves, followed by the word “Disambiguation,” parenthetically. Aves, it turns out, is the Latin word for Birds. The disambiguation page explains, if you click it, that these (Disambiguation) pages “are used as a process of resolving conflicts in article titles that occur when a single term can be associated with more than one topic, making that term likely to be the natural title for more than one article. In other words, disambiguations are paths leading to different articles which could, in principle, have the same title.”

For example, “Failure.” For example, “Feeling.” For example, “Birds.”

Woolf was birdlike and she killed herself. Duras was drunk. Jean Rhys, Shirley Jackson, Lucia Berlin, Doris Lessing, drunk and drunk and drunk and abandoned half her kids. What is it that these women couldn’t stomach sober? What is it that felt not worth the work? What was it about the way they failed that felt that much more like failing? Why, for them, wasn’t failing again and again, but then still trying, not just the most noble thing?

*

I feel, think, say: the most terrifying part of every day is when I stop writing, when I am no longer containing feeling inside language, inside fiction, when I must swoop down and into life.

Lynn Steger Stronghttp://lithub.com/when-femininity-is-code-for-feelings/

Una historia de las mujeres y la economía

La mitad de la población mundial vive con menos de 2 dólares al día. La mayoría de las personas que integran esa mitad son mujeres. La pobreza se ha convertido en un tema femenino, y la búsqueda de una existencia mejor supone para millones de mujeres un vida muy lejos de casa, a menudo lejos de sus hijos , ya sea cuidando a los de otras a cambio de una remuneración, o bien como limpiadora camarera, peón de fábrica, trabajadora agrícola, trabajadora sexual, o lo que sea, dentro de la economía mundial sumergida. Países increíblemente ricos limitan con países extremadamente pobres; y, dentro tanto de unos como de otros, las personas inmensamente ricas viven a pocas manzanas de las que se hallan sumidas en la pobreza extrema. La economía mundial ha reunido a la mujer occidental con sus hermanas menos privilegiadas del Ur y del Oriente. Hoy en día, a menudo viven bajo el mismo techo, pero no en el mismo mundo. Se reúnen en calidad de empleadora y trabajadora. Señoras y criadas.

¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?
Katrine Marçal

simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos

Desde mi ventana, veo a una madre llevando a su hijo de la mano y empujando el cochecito vacío delante de ella. Iba imperturbable, a su paso, el chico estaba tironeado, sacudido, obligado a correr todo el tiempo, como un animal o una víctima sadiana a la que castigan. Ella va a su ritmo, sin saber que el ritmo del chico es otro.

[Precisión oral: Al poner juntos dos ritmos diferentes se crean profundas perturbaciones].

Cómo vivir juntos, Roland Barthes

Eusebio y un:

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Pd.- Viendo desde la orillita como nos quedamos sin música.

la perversión de otra

“Antes creía que al ser madre se te iba de golpe la estupidez, que de un día para otro comenzaba a funcionar un mecanismo raro, el piloto automático al viaje a la madurez.
Mentira. No hay tal mecanismo. Hay días en los que te sinceras frente al espejo de la maternidad. A veces te gusta lo que ves, a veces no.
Un día más temprano que tarde, te desarmará su humor, la templanza con la que se toma el reto de ser tu hija. Y verás que no había nada de que preocuparse. Lo más sano será que te descubra pronto. No dejar ni por un minuto que piense que eres mejor de lo que eres. Tú mejor regalo será ahorrarle un desengaño, el primero de su vida porque habrá muchos.
Tampoco, por supuesto, debes hacerle creer que eres peor de lo que eres. Ése sería un error aún más grave. Te costaría su peso en terapias.
Tarde o temprano se dará cuenta de que no eres posmoderna, sino imbécil; que no eres graciosa, sino descuidada e irresponsable; que no eres severa, sino amargada; que no eres hippie, sino buena para nada; que no eres su amiga, sino su madre. Pero eso será más tarde, mientras tanto disfruta.
Porque tú también fuiste la perversión de otra.”
Gabriela Weiner.

El espejo

Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decíme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
la miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirarme
como esa extraña vez—mis once años—
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré esa soy yo ésa es Idea
y le sonreiré dándome ánimos.

IDEA VILARIÑO